¿ Para qué ?
Si viene alguien más cruel y se burla de ello.
¿Para qué dedicamos nuestro tiempo a complacer a otro que no se lo merece?
¿Para qué despertarnos por la mañana con la esperanza de encontrarnos con quien nos EVITA?
¿Para qué ocupamos el 80% de nuestro cerebro en personas que no nos piensan?
¿Para qué dedicarnos MIL ESCRITOS a quien no los lee y no siente nada?
?
¿Para qué? ¿Para qué? ¿Para qué?
¡¡ PORQUE NOS GUSTA SUFRIR por alguien que NO NOS QUIERE, o que quizás no es capaz de querer, no sabe o como hacerlo o simplemente NO NOS QUIERE .
PORQUE NOS GUSTA ése malestar en el pecho, ese miedo, esa angustia.
PORQUE NOS GUSTA, inconscientemente el dolor, nos gusta sentirnos inferiores, pisoteados, pero uno se cansa.
ME CANSÉ de intentar estar cerca tuyo, me cansé de quedar como una idiota en frente tuyo solo por darte con el gusto, ME CANSÉ de rogarte, ME CANSÉ de estar ahí siempre ! Me cansé todo el tiempo de dar y no recibir lo mismo.
ME CANSÉ DE ESPERAR ANSIOSA EL DÍA PARA VERTE !, ME CANSÉ de tus ideas, de tus cuentos, de tus mentiras, de tus falsos lamentos, fríos, insensatos, ME CANSÉ.
Cuando escribimos desde la rabia o de la decepción, solo serpientes salen al paso...
¿Me arrepentiré después?
No lo sé...
Pero necesitaba escribirlo, para intentar creérmelo.
Será por eso que estoy sensible, la vida es impredecible.
El amor es un bicho de manos dulces y patas cortas.
jueves, 20 de diciembre de 2012
Éste es el momento en la vida donde me pregunto...
¿Y ahora qué? ¿Para qué sigo acá?
Y doy vueltas, y vueltas y no encuentro una respuesta.
Mi destino no se cumplió, vivo dando vueltas en otras realidades.
Ya no tengo un motivo para estar aquí.
Es inevitable sentirse destrozado cuando te esfuerzas en lo que amas y no obtienes buen resultado, la decepción personal que se siente es peor que cualquier comentario negativo que puedas recibir.
Antes de renunciar, hace falta un momento de REFLEXIÓN, donde nos preguntamos una y otra vez....
¿ Estoy dispuesta a abandonar ?
¿ Vale la pena renunciar por miedo al fracaso ?
¿ Qué tanto amo el camino que elegí ?
No es fácil, pero hay que aceptar el reto.
Lo fácil es pararse e irse, lo difícil es quedarse y aprender.
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