El amor es un bicho de manos dulces y patas cortas.

viernes, 1 de febrero de 2013

Aquel día


Aprendí y decidí así, después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí, TRIUNFAR, decidí no esperar las oportunidades, sino yo misma ir a buscarlas. Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución. Decidí ver cada día como una nueva ocasión para ser feliz. Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas están las mejores formas de superarnos. Aquel día dejé de temer a perder y empecé a pensar en ganar. Me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme ver mejor que ayer. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima sino jamás dejar de subir. Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener es tener el derecho de llamar a alguien "amigo". Descubrí que el amor era más que un simple estado de enamoramiento, el amor es una "filosofía de vida". Aquel día dejé de ser un reflejo de mis triunfos pasados y empecé a hacer mi propia luz de este presente. Aprendí de que nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás. Aquel día decidí cambiar tantas cosas. Aquel día descubrí que los sueños, son solamente para hacerlos realidad. Desde aquel día ya no duermo para descansar, ahora simplemente duermo para soñar.