Aprendí y decidí así, después de
esperar tanto, un día como cualquier otro decidí, TRIUNFAR, decidí no esperar
las oportunidades, sino yo misma ir a buscarlas. Decidí ver cada problema como
la oportunidad de encontrar una solución. Decidí ver cada día como una nueva
ocasión para ser feliz. Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que
mis propias debilidades, y que en éstas están las mejores formas de superarnos.
Aquel día dejé de temer a perder y empecé a pensar en ganar. Me dejó de
importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme ver
mejor que ayer. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima sino jamás dejar de subir. Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener es tener el derecho
de llamar a alguien "amigo". Descubrí que el amor era más que un
simple estado de enamoramiento, el amor es una "filosofía de vida".
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis triunfos pasados y empecé a hacer mi
propia luz de este presente. Aprendí de que nada sirve ser luz si no vas a iluminar
el camino de los demás. Aquel día decidí cambiar tantas cosas. Aquel día
descubrí que los sueños, son solamente para hacerlos realidad. Desde aquel día ya no duermo para descansar, ahora simplemente
duermo para soñar.
Será por eso que estoy sensible, la vida es impredecible.
El amor es un bicho de manos dulces y patas cortas.
viernes, 1 de febrero de 2013
sábado, 12 de enero de 2013
Después de un tiempo aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa sinceridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas. Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un adulto y no con la tristeza de un niño. Aceptarás que incluso las personas buenas pueden herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas. Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma. Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla, y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida. Aprenderás que las verdaderas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias y que no importa qué es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida, que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Te darás cuenta de que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada, sólo por el placer de disfrutar de su compañía. Descubrirás que muchas veces te tomas a la ligera a las personas que mas te importan. Aprenderás que no importa a donde llegues, sino a donde te diriges y si no lo sabes, cualquier lugar sirve. Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlaran a ti y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa lo delicada y frágil sea una situación siempre existen dos lados. Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te pateé cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos. Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza. Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla pero eso no te da el derecho a ser cruel. Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que pueda, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo. Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado. Aprenderás que no importa en cuantos pedazos se partió tu corazón, el mundo no se detiene para que lo arregles. Entonces y sólo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar, que eres fuerte y que podrás ir mucho más de los de lo que pensabas cuando creías que no se podía más. Y es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.
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